Vacunación masiva en zonas de montaña revela la existencia de inmigrantes ilegales

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Para incrementar la cobertura de vacunación contra la COVID-19 en Taiwán, el Gobierno proporciona vacunas para todos los trabajadores extranjeros sin inspeccionar su estatus legal. Esta promesa se ha roto en algunas zonas, llevando a algunas sorpresas.

Los trabajadores extranjeros hacen una larga cola en el municipio montañoso de Lishan para conseguir la vacuna contra la COVID-19. Muchos están en Taiwán de manera ilegal.

Una trabajadora dice que no tiene miedo de que la descubran. El Gobierno ha prometido a los trabajadores ilegales que no serán detenidos cuando se vacunen para así promover la inmunización en estos grupos.

Algunos sin embargo están preocupados, mientras que otros que están legalmente pero en zonas rurales no tienen tiempo para ir a los centros de vacunación de las ciudades.

La estación de vacunación de Lishan es la más alta de Taiwán y se ha establecido específicamente para trabajadores extranjeros. Unas 400 personas tenían previsto ir a vacunarse pero ya han pasado de mil. El 90 % son trabajadores que han entrado ilegalmente, les ha caducado el visado o han dejado sus puestos de trabajo originales sin avisar. Todos han recibido su primera dosis contra el coronavirus.

Ninguno ha sido detenido, y había traductores para ayudar con la comunicación. La zona de Lishan es famosa por su cultivo de frutas y los agricultores locales esperan no tener problemas legales, pero el número de trabajadores ilegales que han aparecido ha sido una sorpresa.

Fuente:RTI
Editor:RTI en español
Fuente: RTI